martes, 17 de diciembre de 2013

Del Niño Dios Colombiano

Ayer sentada con unas compañeras de trabajo hablando sobre la navidad  una contó la siguiente historia:

     "Nosotros vivíamos en Villavicencio y al frente de nuestra casa vivía un señor dueño de una joyería, el señor tenía un hijo y mucha mucha plata. En nuestra casa vivía con su hijito un señor paisa que trabajaba en la finca con mi papá. Resulta que una navidad tanto el hijo del joyero como el hijo del trabajador le pidieron al niño Dios que les trajera un triciclo. 
     El 25 de diciembre cuando todos salimos a jugar con nuestros regalos, salió el hijo del trabajador de la finca con un carrito de madera que halaba con una pita, estaba feliz, ya no se acordaba del triciclo. Estábamos todos ahí en la calle cuando de la casa de al frente salió el hijo del joyero montado en su triciclo nuevo. Todos nos lo quedamos mirando, el hijo del trabajador soltó su carrito diciendo:
     -¡mirá este hijueputa niño Dios a quien le vino a traer el triciclo!
     Y yo no entendía por qué el niño Dios había hecho algo así."

¡Qué temprano que se aprende de injusticias en este país!

viernes, 12 de agosto de 2011

derrotada pero esa sonrisa vale más

Usted me mira sin poder ocultar su incomodidad por mis lágrimas, y através del vidrio que lo protege de mí, me dice, que solo tengo que solicitar una visa, que es muy sencillo, que solo necesito una foto y 90 francos, 112 dólares, 82 euros, 208mil pesos.Es probable que para su sueldo de burócrata eso no represente nada, para mí, estudiante de filosofía, eso representa casi la mitad de mi ingreso mensual. Es la tercera visa que pago en los últimos 3 meses. Sacarme la foto, registro de las incontables lágrimas derramadas durante el día, me cuesta 8 francos, 10 dólares, 7 euros, 18mil pesos más.
Incapacidad de ponerse en el lugar del otro es el prerequisito del funcionario público. ¿Por qué tendría que importarle mi historia, o, la del señor que grita desesperadamente a su impávido colega en el módulo de al lado? ¿Por qué tendría que importarle mi frustración, mi tristeza, los planes no realizados, mi sensación de desarraigo?
Señor burócrata, hoy su sistema ganó; hoy convenció a una inmigrante más que no tiene nada que hacer en su país. Tras seis meses de estar viniendo a esta oficina intentando hacerme un lugar en este lado del mundo me declaro derrotada. Está bien, no quiero encerrar mi libertad en estas fronteras, me iré a buscar otras menos rígidas. Me rehuso a sentir que mis posibilidades de ser dependen de las posibilidades que ustedes tienen planeadas para mí, inscritas en las leyes de su ciudad, de su cantón, de su país. La neutralidad de la que se vanaglorian no es más que apatía y comodidad.
Hoy le compro por última vez mi libertad. Le deseo una vida feliz en su encierro, en su paisaje diario de códigos y procedimientos calculados tan lejanos de las sonrisas limpias de solidaridad como la que me acaba de dar el inmigrante marroquí que salió por esa puerta.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Una tarde en Bogotá

Hace unas tardes volvía a mi casa en un bus sentada en el último puesto junto a la puerta de salida. Desde ahí veía como el bus se iba llenando y la gente se apretaba una contra otra perdiendo la mirada y el pensamiento en algún otro lugar para hacer soportable el recorrido.
En cierto momento los pasajeros empezaron a subir por la puerta de atrás porque por la de adelante ya no cabía nadie más. La última en subirse antes de que yo me bajara fue una señora, cuarenta , cuarenta y cinco años. Ella buscaba perder la mirada sin lograrlo, no conseguía evadir el momento, trataba de acomodarse infructuosamente hasta que decidió sentarse en uno de los escalones de la escalera de salida. Buscó algo dentro de una bolsa de plástico, sacó una botella de aguardiente aún sin abrir, la destapó, bebió un sorbo largo y reconfortante, la tapo y la volvió a guardar. La gente alrededor la miraba con desaprobación, ¿cómo una mujer va a estar bebiendo sola en un bus a las 4 de la tarde? Ella, sin darse cuenta de las miradas reprobatorias a sus espaldas, empezó a llorar amargamente, muy amargamente. Intentaba no hacerlo, pero cada vez lágrimas más cargadas caían.
Yo no quería mirarla para darle algo de privacidad, sí, lo sé, privacidad en ese lugar, ¡Qué absurdo! Pero a la vez quería mirarla y hacerle saber que de alguna manera no estaba sola, que entendía su tristeza más allá de que no supiera la razón. Pensaba yo, -Sí, es fácil sentirse inmensamente triste en este mundo, inmensamente solo aún, y más aún, si se está tan rodeado de tanta gente como en un bus.
No supe en qué momento decidió hablarme,

-¿Sabe qué me pasa? ¿Sabe cuál es mi tragedia? Ayer me mataron a toda mi familia ¡a cinco me los mataron! Allá en Rioblanco, ¿conoce Rioblanco? Cerca de Chaparral

Rioblanco ha venido siendo una constante en mi vida en los últimos diez años. Para la tesis de pregrado trabajé con desplazados de Rioblanco oyendo las historias de cómo huyeron al ser catalogados de colaboradores de alguno de los dos bandos. Este año por trabajo tuve que ir unas semanas y estuve escuchando las mismas historias de muertos de un bando y del otro.

- Sí, sí conozco.
- Bueno cerca de allá. Allá no debe conocer, Bilbao.

Y sí, también conocí Bilbao este año. Un pueblo de dos calles al que se llega después de tres horas de andar por una carretera en el peor de los estados. No creo que más del 1% de la población colombiana haya estado alguna vez en Bilbao y entre todos los buses que hay en Bogotá y entre toda la gente que estaba en este bus fui yo la que quedé a su lado y fui yo la que decidí no ignorar su tristeza, justamente yo, tal vez la única que sabía que Bilbao existe ¡Qué manera misteriosa de tejerse tiene la vida!

-Sí, sí conozco.

-Allá, allá en Bilbao me los mataron por una vacuna* que no podíamos pagar. Allá llegaron anoche y me los mataron a todos, a mi papá, mi mamá, mi hermano, la esposa, mi sobrina. Y esa es mi tragedia ¿Cómo sigo yo viviendo ahora? No puedo ni ir a enterrarlos. Eso es lo que pasa ahora que mataron al Mono ese. Eso es lo que van a hacer ahora.

Mientras ella me hablaba durante los cinco minutos de camino que quedaban antes de llegar a mi casa yo pensaba que tenía que hacer algo para hacerla sentir mejor, pero lo único que hice fue decir “lo siento” una y otra vez, abrazarla y dejarle mi puesto para que se sentara. Me bajé del bus y lloré por su tristeza y lloré por este país sembrado de tumbas y lloré de vergüenza por saber que iba a llegar a mi casa a tomarme un café caliente, a ver el partido de fútbol mientras ella hacía su duelo en el bus.



* Impuesto cobrado por la guerrilla.

martes, 1 de junio de 2010

Desamor de País

Ayer fue un día difícil de soportar, hace mucho no sentía una desazón tan profunda, una incomodidad tal en el mundo . Desde la última vez que se me rompió el corazón no me sentía así. Sufro de desamor de país.
En realidad no sé porqué, estaba segura que las mafias que se han hecho desmedidamente poderosas en estos 8 años de uribato no se iban a quedar tan tranquilas viendo como llegaba un gobierno legal y les quitaba sus privilegios y seguramente judicializaba a muchos de sus miembros ¡era obvio! Lo sabía...
Esperaba, eso sí, que la movilización de las "fuerzas del mal" se diera en la segunda vuelta, no en ésta, y menos esperaba que fuera de una manera tan descarada! ¡25 puntos de diferencia cuando las encuestas daban si mucho el 5%!
Todos los medios hablan ahora de lo mucho que se equivocaron las empresas encuestadoras, y ellas dicen que el desfase está en la volatilidad el electorado. No lo creo.
Creo que sucedieron dos cosas, una, inflaron los votos de Mockus ¿con qué intención? no lo sé muy bien, ¿aguzar a la derecha para que desplegara toda la maquinaria? ¿hacer que se confiaran los verdes?¿Quitarle votos a los demás candidatos y en especial al Polo como lo decía Petro? ¿Todas las anteriores? Y la segunda es que estas empresas no pueden calcular cuántos votos se van a comprar. Deberían tenerlo en cuenta para las próximas encuestas e incluir una pregunta que sea "¿tiene usted pensado vender su voto?"
Llegan denuncias de todo lado, alguien que vió como comparaban votos a 20.000 en Atlántico, un video en youtube que muestra como repartían perros calientes en un lugar de Bogotá, otros me dicen que vieron gente vender su voto por 25.000 en Unicentro. ¿Y pasa algo? No, evidentemente no. Santos celebra y le da las gracias al presidente porque tuvimos las elecciones más tranquilas de los últimos años.
Subestimé completamente la suciedad de la politica en este país, algo nada sabio después de ser testigo de la parapolítica, falsos positivos, agroingreso seguro y las chuzadas del DAS. Está claro que el uribismo no tiene límites, habrá que prepararse para 8 años más y saber que en este país todo siempre podrá ser peor.

sábado, 22 de mayo de 2010

Instantes de felicidad

Siento un placer inmenso al viajar por carretera en este país, ver las vidas que pasan, los colores, los olores. Olor dulce de guayaba y mango, ácido de hierba de tierra caliente. Por algunos instantes siento que no puedo ser más feliz, mientras oigo música y el viento entra con toda su fuerza por la ventana acariciándome. Cierro los ojos y el sol juega con las hojas de los árboles creando sombras, y siento el color de la luz en mis ojos cerrados, naranja, rojo, amarillo, sombra, negro, destello amarillo. Quisiera grabar cada imagen, cada sensación, de esos momentos en que la belleza está en todos lados.

jueves, 13 de mayo de 2010

Espacio para no olvidar



Volví hace una semana a Bogotá y me la encontré con sus paredes llenas de los afiches que usaron en su momento las campañas de Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo Ossa.

Varios sentimientos se me mezclan al verlas, tristeza por lo que pudo ser y no fue, rabia por la impunidad, curiosidad por saber quién está detrás de ésto y finalmente gratitud para esos que lo hacen. Hoy después de 20 años no se olvida.



miércoles, 24 de marzo de 2010

Otras Historias

Hace unos días llegué a Bogotá y siento que estoy en un país diferente a aquel en el que estuve el último mes: el sur del Tolima.

Por esos lados nacieron las FARC y aún hoy la guerrilla tiene el control de esta región. Me decían algunas personas que desde que Uribe es presidente hay más presencia del ejército en los cascos urbanos, pero que desde el monte la guerrilla es la que realmente domina la zona. Ellos saben todo lo que pasa. "Por aquí no hay ladrones, ni viciosos, ya los mataron a todos" , me dijo un señor en un tono que no me dejó saber si era en broma o en serio.

La gente vive con miedo, pero es un miedo al que ya están acostumbrados, saben qué hacer y qué no hacer. En las zonas rurales no se puede mostrar ninguna deferencia con el ejército nacional, saludar, ofrecer un jugo, vender un almuerzo porque inmediatamente la guerrilla puede acusar de ser colaborador del ejército. Pero más cerca de los pueblos la fidelidad al ejército se tiene que demostrar a pesar del acoso de la guerrilla. Conocí a una familia a la que por 4 años tanto un bando como el otro acusaban de ser aliados del enemigo, porque en alguna ocasión miembros de los ejércitos pasaron por allí pidiendo comida. Finalmente uno de los bandos asesinó al padre del hogar. También escuché la historia de una mujer que está totalmente enamorada de un soldado, pero no puede contarle a nadie de su amor porque sabe que su vida estaría en peligro.

***

Llego a un salón de preescolar en la escuela del pueblo, es un salón como el de cualquier otra escuela, carteles de colores pegados en las paredes, el tablero en otra, juquetes acomodados en un mueble en una esquina, pero de pronto empiezo a notar grandes huecos en el techo. Le pregunto a la profesora qué pasó y me dice que son producto de las balaceras, "sí porque el ejército se hace aquí abajito para atacar a la guerrilla, entonces a nosotros nos llegan las ráfagas"... esas ráfagas han dejado huecos que 10 cm de diámetro... Pero ella me lo dice sin el menor cambio en su voz, sin siquiera fruncir el ceño. Le pregunto cuándo fue la última balacera y me dice que no hace mucho, que ya no se acuerda exáctamente cuándo fue porque "¡como hay tantas!", pero eso sí se acuerda que hace 15 días hubo una masacre allí cerquita de la escuela, "llegaron a una casa y mataron a toda una familia".

El coordinador de un colegio me cuenta que los niños están tan acostumbrados que ya no le tienen miedo a esos enfrentamientos, que por el contrario, cuando hay balacera los profesores se tienen que poner atentos a no dejar que se escapen del colegio "porque a los niños lo que les gusta es ir a ver la accción desde bien cerquita".

***

Hablando con el alcalde de un pueblo, un señor que me dio la impresión de ser muy honesto y de haber llegado hasta allí por la sincera voluntad de ayudar, me contaba que él no puede salir de la zona urbana a menos que sea en helicóptero. El año pasado llegó al pueblo el Señor presidente a uno de sus consejos comunitarios y desde allí el alcalde es visto como partidario del gobierno y por ende enemigo de la guerrilla. Me contó que el año pasado salió del país por unos días y allí caminando por unas montañas parecidas a las de su pueblo volvió a sentir la libertad.

Cada vez que salgo de Bogotá siento que vivo en una burbuja. Esta vez salí para encontrarme de frente con la violencia, con el absurdo. Pero también descubrí la belleza de seres humanos que a pesar de las condiciones en las que viven, sonríen, perdonan y siguen intentando construir un camino diferente.

viernes, 22 de enero de 2010

Contradicciones

Tengo una rara sensación con la solidaridad de los colombianos frente al terremoto de Haití. Todos los noticieros muestran las instalaciones de la Cruz Roja desbordándose de mercados donados. Hay puntos de acopio en toda la ciudad, algunas barras bravas de los equipos de fútbol decidieron dejar de gritar y pelearse por un momento y dedicarse a recolectar comida. Gente llega con carros llenos de comida desde el llano, el valle, la costa. Incluso los presos de no recuerdo qué cárcel decidieron también hacer su propia campaña de ayuda. Al tercer día del terremoto yo misma quise salir a recaudar cosas en mi barrio, hasta que la administradora del conjunto me lo prohibió argumentando que si se hacía tal campaña no debería obedecer a mi iniciativa particular sino a una acción programada desde la administración, la cual, por supuesto, nunca organizó.

Según las últimas noticias que leí , a nivel nacional iban recaudadas ciento noventa y tantas toneladas de comida, ropa y enseres y un millón de dólares. ¡Es maravilloso! Pero no puedo dejar de pensar, ¿por qué no somos tan solidarios con los 4 millones de desplazados que hay en el país?
Es gente que de un día para ha perdido su casa, su fuente de empleo y en la mayoría de los casos algún familiar. Hay miles de niños huérfanos no por un terrible movimiento de la tierra sino por las balas. Una familia desplazada llega cada hora a Bogotá. ¿No es esa una cifra aterradora? ¿No es una situación que debería movilizarnos a todos?

La tragedia de los desplazados es una realidad deliberadamente ignorada. Sólo cuando irrumpen nuestra cotidianidad en un bus, en una esquina o tomándose un parque de la capital nos acordamos de su existencia, eso sí, siempre lejana a la nuestra. Podemos imaginarnos ser víctimas de un terremoto, pero ¿ser desplazados? No, eso no, eso es para los que hacen parte del conflicto armado.

Es fácil comprar un mercado y sentir la satisfacción inmediata del deber cumplido, es mucho más difícil revisar nuestra historia, nuestra realidad. Ver que la comodidad de muchos significa la miseria de otros. Que el poder ir a la finca gracias a la tan proclamada seguridad democrática significa la inseguridad para otros, significa también menos acceso a salud para muchos y menos cobertura de la educación pública. Es más fácil ignorar a los más de 4 millones sin techo de este país y sufrir por los de Haití.

sábado, 14 de noviembre de 2009

de mi hermano

No escribo mucho últimamente por aquí, creo que durante este año he concentrado todas las energías creativas en la tesis. Por ahora sigo dejando videítos para mantener vivo este lugar.
Aquí está la última canción de mi hermano en concierto hace una semana. Es preciosa!!!
Bueno, yo creo que lo es, ya juzgarán ustedes mismos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Algo de Chaplin

Estaba viendo una película, The good Life (2007); me gustó, bonitos personajes, bonita historia y linda banda sonora. En una de sus escenas mostraban un fragmento de El Gran Dictador de Chaplin dando su discurso final. No sé si lo recuerden, así que aquí lo pongo porque es bellísimo y tristemente muy actual.

miércoles, 14 de octubre de 2009

buscando entender el otro lado

Estoy viendo una entrevista a la esposa del General Plazas Vega. Habla sobre el juicio que se está llevando contra su marido por los desaparecidos del palacio de justicia. Ella lo defiende, dice que es un hombre que sólo le sirvió al país, que combatió al narcotráfico y a los terroristas de la guerrilla; que es inconcebible el trato que se le está dando a su marido como si fuera el peor criminal y que por esto él se encuentra muy afectado emocionalmente.
Dice también que el ejército sacó a los trabajadores de la cafetería para protegerlos, que cómo se le ocurre a la gente pensar que el ejército iba a matar a la gente inocente de la cafetería, y que no entiende por qué las familias de los desaparecidos culpan al ejército en vez de culpar a los terrorista del M-19.
Mientras la escucho hablar me preguntó, si hablara desde el cinsimo sabiendo la culpabilidad de su marido. Pero no, no me parece, creo que más bien habla desde el convencimiento de la ignorancia. Desde la estrechez de pensamiento de los que nunca se han atrevido a mirar más allá de su propia vida.

jueves, 3 de septiembre de 2009

extrañando

Hoy amanecí extrañando todo! Extraño Guapi, Cali, Berlín, Innsbruck, Buenos Aires. Extraño el río, la marimba, extraño a los maestros, los amigos, la sencillez. Extraño los días y noches de música y más música, extraño el sol, el calor. Extraño a mi mamá, a Rubén, extraño Kreuzberg, mi bicicleta, el verano en el canal. Extraño a mis hermanos de la "peace family", ¡los extraño tanto! extraño el cuarto con vista a las montañas, las clases, las fiestas. Extraño los días de amor y de creatividad. Extraño a Mony, a Cricri, a Lu, las largas conversaciones, las sesiones de i-ching, las películas de los viernes, el helado de chocolate amargo. Extraño el 9A de Cabildo 2426, Mmbelu, Pau y las papitas con chili y limón.
Extraño a los que recién se fueron pal norte.
Los pedazos de corazón repartidos por el mundo me llaman hoy.

lunes, 20 de julio de 2009

20 de Julio

Me molesta esta fiesta patria. Me produe aversión este nacionalismo de apellido uribismo.
¿Qué patria debemos celebrar? ¿Esa de cuatro millones de desplazados? o ¿quizás aquella para la cuál inclusión se traduce en presencia militar? ¿Debo festejar esta patria de los ejecuciones extrajudiciales? ¿Debo lucir orgullosa mi banderita por este país de parapolítica e impunidad?
No, no puedo, hoy me declaro apátrida.

viernes, 17 de julio de 2009

Mi Cali

Cada vez que vengo a Cali vengo a esta misma casa, mi abuelo Pepe la compró en 1971 por 80.000 pesos y se pasó a vivir ahí con mi abuela y sus nueve hijos. De esa casa salió mi mamá cuando se casó con mi papá en 1975.

No hay duda, mi Cali es la casa del barrio Bretaña de mis abuelos, el pandebono de La Mascota o la California, las idas a la galería de la Alameda con mi abuelo, y el paseo de olla a Pance.
Recuerdo a mi abuela Amelia levantada temprano haciendo arepas y asándolas en el patio de atrás. Aunque estaba muy enferma, siempre estaba cocinando para todos, tamales, cucas, panderos. Y la casa siempre estaba llena de gente, llena de niños. Por las noches salíamos todos a jugar golosa en la acera del frente, mi abuela se sentaba en su silla junto a la puerta a vernos jugar, y a conversar con los vecinos.

En 1991 mi abuela murió y la casa se llenó de su vacío. Pero quedó Ruby, la tía mayor.

Ruby nació con un problema en la cadera, así cuando era una niña mi abuela decidió llevarla al hospital San José en Bogotá y allí decidieron que lo mejor era enyesarla de la cadera para abajo y así duró seis meses. Fatales seis meses que le detuvieron el crecimiento para siempre. Ruby se quedo bajita, muy bajita y mi abuela pensando que lo mejor era evitale sufrimientos o, humillaciones no la dejó casar, a pesar de que Rogelio, su único gran amor, pidió su mano varias veces. Así a Ruby se le fueron pasando los años ayudando en la casa y cuidando a sus hermanos.
Toda la experiencia que tuvo con sus 8 hermanos le dan al autoridad para estar criticando siempre la crianza de todos los demás, una de sus freases insignes es "Ay! es que mi mamá siempre se lamentaba! ¡que tristeza! ¡ninguno de mis hijos supo criar a sus hijos!". Sí, criticar es una de las más grandes aficiones de Ruby, y a ratos aburre, pero ya todos en la familia la conocemos y sabemos que lo mejor es seguirle la cuerda y aceptar que todos somos una parranda de resabiados y malcriados.

Pero también fue Ruby la que se encargó de no dejar escpar la vida de la casa cuando mi abuela murió. Ella siguió haciendo tamales y arepas. Armando el pesebre cada año y organizando las novenas para los niños del barrio. Ruby sigue teniendo la casa llena de maticas y se alegra con cada orquidia que florece así como se hubiera alegrado mi abuelita.

Venir a Cali es un poco como devolverse en el tiempo, aunque el tiempo pase y Ruby lo note. Hace diez años me decía "mi niña, ahora no se ponga a tener novios, concéntrese en los estudios y salga adelante por usted misma, ¡sea toda una profesional! ¡ahora nos se ponga con pendejadas!" Mientras que en los últimos dos días me ha dicho por lo menos cuatro veces " Mi niña. le voy a dar un consejo, ¡cásese jóven y tenga hijos pronto!"

Sí, el tiempo ha pasado.

jueves, 2 de julio de 2009

Cortos 2

Aquí va otro con el que me destaqué como la espectadora más escandalosa de la sala con una incontrolable risa nerviosa.
Se llama Spider y es de Nash Edgerton.

martes, 30 de junio de 2009

Cortos 1

Estuve la semana pasada un par de días viendo cortos que se presentaron en el festival El Espejo y ví unas cuantas cosas chéveres. Aquí intentaré poner algunos de los que más me gustaron. Vamos a ver cuántos encuentro.

Este se llama Hairs, el director es Milos Tomic y la música es de Vladimír Cháb.

miércoles, 17 de junio de 2009

De la ternura a la ambición

A veces me pasa que buscando un libro, me encuentro otro más seductor y el que inicialmente iba a buscar queda relegado en la lista de espera de lecturas. Eso me sucedió hoy cuando estaba buscando en la biblioteca de mi tía Marta un diccionario de filosofía y se me cruzó un libro con el título Ética del Amor y Pacto entre Géneros. A mí es que la palabra amor me llama fácilmente, no voy a ocultar ahora mis tendencas cursis, pero la combinación con la palabra ética me hizo pensar que podría ser interesante. Tomé el libro y descubrí con sorpresa que el autor es Luis Carlos Restrepo, sí, el mismo ex-comisionado de paz, ahora director del Partido de la U. No pude evitar la tentación y comencé a leerlo.

El libro habla sobre la educación sexual y afectiva considerándolos como parte fundamental para la resolución de gran parte de los conflictos socio-culturales actuales. No lo leí todo, hasta allá no llegó mi curiosidad, pero les muestro algunas partes que me llamaron la atención.

"Resistirnos a la posibilidad del contacto táctil es perpetuar una jerarquía del poder que alimenta de manera soterrada a las empresas burocráticas y militares, de las que tanto sigue necesitando Occidente."p. 100

Cuando leí esto me pregunté si hablará por experiencia propia ¿será que nunca ha disfrutado las delicias de un buen arrunche y de ahí nace ese apoyo irrestricto a la campaña bélica de su jefe?

Seguí leyendo y me encontré con que:

"La tarea del pedagogo es formar sensibilidades, por lo que debe pasar de la razon teórica a la razón sensorial y contextual, cincelando el cuerpo sin pretender atraparlo en la dureza del código o aplastarlo con la arrogancia profesoral que desconoce las potencialidades de la singularidad humana." p.101

Me quedé pensando y llegué a la conclusión de que esta será la tarea del docente y no la del presidente de la república o de su asesor de paz. Porque estos sí tienen que tener mano firme, mostrar su arrogancia ante las peticiones de los ciudadanos y, por supuesto, borrar todo rastro de singularidad humana pues allí se esconde el terrorismo.

Cada una de las páginas que leí en este libro contradice los últimos 7 años de la vida de Luis Carlos Restrepo. Todos cambiamos, las ideas, por fortuna, no son estáticas. Lo triste es cuando el motor del cambio es la ambición.

lunes, 8 de junio de 2009

Una lucecita en medio de tanta oscuridad

Estaba viendo hace un momento los resultados de las elecciones para el Parlamento Europeo y la tristeza me embargó

Cómo no descorazonarse al leer que:

"El ultraderechista Partido Nacional Británico (que no admite personas de raza negra entre sus integrantes) obtuvo dos escaños, por primera vez en una elección nacional" (BBC)

O cómo no entristecerse al ver que en Italia los desatinos de Berlusconi no son más que anécdotas que llenan titulares y su coalición de centro-izquierda sigue siendo la favorita de los electores.

Así mismo en una España sin memoria se premia al PP quien tuvo al país viviendo en una burbuja especulativa que reventó ante la crisis mundial y se culpa al PSOE.

La ultraderecha avanzó en Austria, Hungría, Holanda, Finlandia y Eslovaquia.

En Europa los electores socialistas parecen castigar la falta de coherencia de sus partidos (ojalá aquí en Colombia el Polo aprenda las lecciones que llegan de afuera), y mientras tanto las normas laborales se seguirán flexibilizando y el viejo continente se seguirá cerrando más y más a la inmigración

Pero en medio de la desilusión me encontré con que
"El Partido Pirata de Suecia -que quiere legalizar el uso compartido de archivos de internet- ganó el 7% de la votación nacional y uno de los 18 escaños del país en el Parlamento Europeo." (BBC)

Yo no tenía ni idea de la existencia de un Partido Pirata pero ante el sugestivo nombre lo busqué, ésta es su página:
http://www.piratpartiet.se/international/english
Les recomiendo que la vean, a mí me llenó de esperanza al ver que propuestas tan interesantes como esta no dejan de surgir en el oscurantista panoramo europeo.